sábado, 2 de febrero de 2008

Biografía de Nuestra Fundadora María Carmen Rendiles Martínez


Nació en Caracas, el 11 de agosto de 1903. Es la tercera hija de Ramiro Antonio Rendiles y Ana Antonia Martínez. Tuvo siete hermanos. Desde pequeña estaba siempre de muy buen humor y se sentía atraída por las cosas de Dios.


La Madre Carmen nació sin el brazo izquierdo y toda su vida llevó una prótesis. Desde niña se bastaba a sí misma y trataba que su defecto no fuese causa de trabajo para su mamá a quien quería con amor entrañable. A los quince años siente el llamado de Dios a la vida religiosa, e intensifica su oración para discernir por cuál Congregación debe optar.

Fue Bautizada el 24 de Septiembre en la Parroquia de Santa Ana; Confirmada el 28 de octubre de 1905; Primera Comunión el 11 de marzo de 1911. En diciembre de 1926, Monseñor Rafael Lovera le habla de unas religiosas que acaban de llegar a Caracas, procedentes de Francia. La Madre Carmen al saber la noticia invita a otras compañeras para visitarlas y así lo hacen un buen día.El Señor Jesús, que tiene su tiempo para todo, le mostró claro el camino. Ella misma da testimonio de lo que sintió al ver a la Madre General, Antonieta Bacconier, quien con su sola presencia le infundió respeto y veneración. Carmen Elena "no dudando un momento que Él la quería allí, pidió y obtuvo su admisión".

Ingresó a la vida religiosa el 25 de febrero de 1927. Su madre Antonia, recién viuda la acompañó y le dijo: "¡Ahora hasta la muerte!". Pronto mostró su vida de virtud y seguridad. Al poco tiempo de profesa, recibió el cargo de Maestra de Novicias y en 1945 queda como Superiora de las Casas de Venezuela.La Madre Carmen trabajó en la Congregación con firme confianza en el Señor, no buscó otra cosa sino que se hiciese en todo y por todo la voluntad de Dios. Fue una excelente religiosa, muy recta en sus decisiones, muy cumplidora de su deber, exigente con sus hermanas; pero a la vez, muy amable, comprensiva.

Fue una verdadera madre. Ella, es un ejemplo y testimonio de vida que ayudó a fortalecer la fe, la humildad, la sencillez y, sobre todo la pobreza, sin aspiraciones a riquezas y otras comodidades.Vivió su papel dentro de la Iglesia de una manera total, conciliando el ser mujer y religiosa, y sus grandes amores fueron: la Eucaristía, la Santísima Virgen y su abnegación por los Sacerdotes. Sus virtudes: una alma humilde y de mucha oración, con un gran espíritu de convivencia. La Madre Carmen insistía en no dejar nunca la oración, y les daba ejemplo a las hermanas de cómo debían hablar con Dios: "Hay que poner sentimiento a las palabras, fíjense cuando una persona nos visita. No creo que con una persona muy querida que nos haga una visita vayamos a hablar a toda prisa, que no nos entendamos o nos quedemos dormidas, sin hablar -imposible- ¿Por qué lo hacemos con Jesús?". Y continuaba "Dios no puede bendecir esa oración hecha de cualquier manera, siendo Él nuestro Padre que ha sacrificado a su Hijo por nosotros. No seamos tan ingratas".

La Madre Carmen oraba todo el tiempo, se había habituado a aspirar a Dios en su alma al unísono de los movimientos respiratorios. Era ante Dios una gran intercesora, rezaba por todos aquellos que le pedían oración, deseaba que Nuestro Señor fuese amado por todos. Y les decía a las Hermanas de su Congregación: "Cumplamos nuestra misión de Siervas de Jesús... pedir por los sacerdotes". Cuando llegaba a sus oídos que había sacerdotes en crisis, la tristeza y preocupación la invadían "¿Culpa de quién?, de las Siervas de Jesús que no cumplimos con la misión que Dios nos ha encomendado - ¡Qué poca oración hacemos!"

  • Toma de Hábito: 8 de septiembre de 1927.
  • Profesión temporal: 8 de septiembre de 1929.
  • Profesión Perpetua: 8 de septiembre de 1932.

La Madre María Carmen fallece el 9 de mayo de 1977. Su cuerpo está sepultado en la Capilla del Colegio Belén en los Palos Grandes, Caracas, Venezuela. Su proceso de canonización está abierto y se ora para glorificar a su fiel sierva.